Compraste los textos de tus hijos y ya pagaste. Aquí subes la foto de tu comprobante, y cuando el distribuidor lo verifique recibes por correo los accesos a la plataforma del colegio.
En el punto de venta hay un código QR. Al escanearlo con la cámara del celular se abre el formulario de tu institución, ya con el colegio puesto.
Anotas los datos de tus hijos y el curso de cada uno, y adjuntas una sola foto del comprobante. Da igual cuántos hijos sean: no hay que repetir el envío por cada uno.
El distribuidor comprueba el pago y solicita la creación de los usuarios. Te llega un correo con el resguardo del registro y, después, los accesos de cada estudiante.
El enlace es propio de cada institución, así que no se puede adivinar desde aquí. Vuelve a escanear el código QR del mostrador donde compraste, o pídeselo a tu distribuidor: es el mismo para todo el año.
El comprobante lleva tu nombre y a veces un número de cuenta, así que la foto no queda en una dirección pública: solo la ve el personal del distribuidor al que se la enviaste. Los datos de los estudiantes se usan únicamente para crear sus accesos.
Si trabajas en un distribuidor —verificando comprobantes, llevando el catálogo o gestionando usuarios— entra por aquí.